La Asociación Nettuno de la ciudad de Oberá, Misiones, reúne desde hace casi dos décadas a los descendientes y allegados de la región italiana de Emilia Romagna. La Sfogliatella dialogó con Alejandro Forni, su presidente, quien hizo un repaso por las actividades e historia de la institución.
El dios del mar en la capital del monte
El nombre de este grupo encuentra sus orígenes cerca de la Piazza Maggiore de Bologna, donde se yergue la Fontana di Nettuno, uno de los icónicos referentes de la ciudad. Quizás por su presencia, su magnitud o la fuerza que demuestra esta escultura, fue que la asociación decidió denominarse de este modo. El 1ero de octubre del 2005 comenzó Nettuno en Oberá, con la reunión de algunas familias de ascendencia emiliano romagnola: “Se funda a raíz de la relación con la Consulta degli Emiliano Romagnoli all’estero. Y se constituye como asociación en base al interés y a un trabajo que se venía desarrollando en la Colectividad Italiana desde hacía mucho tiempo; que continúa a través de Nettuno”, recordó Alejandro Forni, presidente de la institución.
Forni comentó a La Sfogliatella que, las actividades que realizan dentro de Nettuno son más que nada culturales, incluyendo la gastronomía, la música y reuniones de esa índole. “Piadina, tigelle, incluso hemos incursionado en la confección de algunas carnes curadas, típicas de la de la región. Y siempre estamos entre la receta que viene de la tradición y nuevas recetas que se van incorporando. Incluso ingeniándonos, tratando de conseguir ingredientes lo más parecidos a los originales, pero que por cuestiones geográficas no son tan accesibles y terminamos recurriendo a variantes que le dan un nuevo giro a las recetas tradicionales”.
Las actividades que realizan desde Nettuno
Una escuela de idioma, un grupo de canto y reuniones que son excusas para degustar un poco de gastronomía son las principales actividades que se llevan adelante desde esta asociación obereña. “Este año nos gustaría poder realizar espacios para conversación en italiano”, adelantó el presidente de Nettuno haciendo referencia a la importancia que tiene hablar este idioma en los entornos asociativos. “Cantar es lo que termina de unir las costumbres y el idioma. Por eso decimos grupo de canto y no coro. Más bien como un grupo de amigos que se juntan a cantar; y aprovechan ese espacio para compartir alguna comida típica, charlar de la región”.
Desde Nettuno también remarcan la importancia de mantener el vínculo con otras asociaciones afines. Lo logran a través de la Consulta de los Emiliano Romagnoles en el Exterior, un ente que nuclea estos espacios, propone proyectos, ofrece becas, organiza y ayuda a los descendientes de la región que viven fuera de ella. “Es interesante porque potencia y mantiene vivo el vínculo entre la asociaciones”, comentó Forni. Y añadió: “Estos proyectos son de carácter generalmente cultural. Cine, historia, relatos particulares dentro de cada asociación y cómo esa inmigración emiliano romagnola continúa a través de sus descendientes; el sentir de esa italianidad con la particularidad de la Emilia Romagna“.
Todos invitados
“La transmisión del recuerdo, la memorias, las tradiciones y el legado cultural se da a través del compartir. Y para esto necesariamente se requiere que una asociación abierta a cualquiera que pueda llegar a empatizar con los sentimientos de amor por Italia. Por lo que todas las convocatorias que se hacen son abiertas. Creemos que en el compartir está la construcción de ese sentimiento italiano que termina siendo lo que nos nuclea a todos”, reflexionó el presidente de Nettuno.
Forni se recapituló estos 18 años de Nettuno y dijo: “si bien no somos una asociación grande, la elaboración de proyectos y el bagaje cultural que tenemos, nos empata o nos pone a la altura de asociaciones con más trayectoria. Eso es una cuestión para resaltar y celebrar”. Recordó que durante la pandemia, al contrario de debilitarse, Nettuno supo ver la veta para crecer y fortalecerse. Incluso, aprovechando la oportunidad para que, por medio de la virtualidad, tenga llegada a diferentes lugares del país. Porque constituir una asociación en el interior del país, tiene ciertas dificultades. “Así pudimos sentarnos, entre comillas, en una mesa de reuniones virtual con gente de Italia, de la región y otras asociaciones. Mediante esto tener voz y voto“. Finalizó remarcando que: “La asociación es muy abierta, permeable, con los pies fuertemente arraigados en la tradición pero muy receptiva a las nuevas formas de de italianidad”.


