Danilo Massimino: “Lo mejor para un italiano es otro italiano”

Danilo Massimino es un joven ítalo-argentino, cuya familia proviene de Capri, Piamonte y Calabria. Una combinación interesante. Es Licenciado en Ciencias Políticas, con orientación en Relaciones Internacionales (UBA) y estudiante del Traductorado Público. Pero la italianidad no solo vive en él a través de sus orígenes. Ama la cultura italiana. “Lo mejor para un italiano es otro italiano”, dice rápidamente y sin pensarlo, casi como una presentación. Como si fuera poco, estudia italiano y baila tarantella con el Ballet Folclórico de la Asociación Calabresa de Buenos Aires. Tiene un curriculum digno de admirar. Los invitamos a conocer a Danilo Massimino y sus raíces, en la entrevista de hoy.

Danilo Massimino, un nombre con apariencia italiana

“Mi nombre es Danilo. Aunque a simple vista parezca un nombre italiano, en realidad es la variante serbia de Daniel (que en italiano es Daniele). Mi segundo nombre es Enrico. Este desde luego es italiano, heredado del abuelo de mi papá. Mi apellido es Massimino, de origen piamontés, más precisamente de la actual provincia de Cuneo”, comienza a presentarse Danilo, extendiendo su onomástica antropológica. En sus nombres y en su apellido vemos rasgos de sus orígenes. Rápidamente, Danilo continúa contando sobre su profesión. “Hice la Licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires. Me orienté específicamente en relaciones internacionales con la intención de concursar en Cancillería. Toda la carrera y una gran cantidad de los años posteriores tuve en mente ese objetivo. Incluso conseguí aprobar con sangre, sudor y lágrimas el examen First, uno de los requisitos del concurso”.

Un viaje que cambiaría su vida

Al mismo tiempo que Danilo comenzaba su carrera profesional, iniciaba a estudiar italiano gracias a una beca de FEDITALIA. En un principio, iban a ser solo dos meses, pero el destino siempre tiene guardado un as bajo la manga. Ya sabemos cómo termina esta historia. No solo hizo los primeros niveles, sino que también incluyó los de perfeccionamiento y los exámenes internacionales de la Dante de Roma y de l’Università per Stranieri di Perugia.

Danilo Massimino - abuela y madre de Danilo
La abuela y la madre de Danilo. Autor: Danilo Massimino.

Poco antes del concurso de la Cancillería (en junio de 2016), Danilo viajó por un mes a hacer un curso de lengua y cultura italiana en un pueblo medieval llamado Camerino, en la región de Le Marche. “Si bien ya había conocido Italia previamente, mitad por pasión y mitad por razón, me di cuenta que la diplomacia era una vocación que encerraba un fin inmanente: Italia y su cultura. Hice un giro de 180º y decidí anotarme para cursar la carrera de Traductorado Público en la UBA. Actualmente, me encuentro transitando el penúltimo año”.

“Para transformar algo, primero hay que comprenderlo en serio”

Como todo en su vida, Danilo participa de la colectividad italiana a su manera. “No hay nada mejor para un italiano que otro italiano, así que disfruto del hecho de ver cuánta gente ama su cultura y cómo la desarrolla en su vida. Para ser más preciso, muchas de las cuestiones que a priori no me llamarían tanto la atención, si las combino con la cultura italiana, se activan y comienzan a interesarme. El baile, a través de la tarantella en la Asociación Calabresa, ha sido un ejemplo de ello. También me interesa la política italiana. Creo que para transformar algo, primero hay que comprenderlo en serio. Soy de la idea de que el progreso interior y el progreso de nuestro contexto se condicionan dialécticamente. Si cambia lo primero, cambia lo segundo y viceversa, en un círculo virtuoso”.

Desde Italia hacia Argentina: las raíces de Danilo Massimino

Mi abuelo Alfredo (de vía paterna) a quien, desgraciadamente no pude conocer, vino a la Argentina a hacer su propia vida. Aquí se casó con mi abuela (Inmaculada). Ambos eran oriundos de Anacapri”, cuenta Danilo recordando sus orígenes. Anacapri es un municipio italiano localizado en la Ciudad metropolitana de Nápoles, región de Campania. “Por otro lado, la familia de mi mamá era de Calabria y del Piamonte. Mi abuela (Bambina) nació en la provincia de Cosenza, más precisamente en Rossano (comune que se fusionó hace un par de años con el de Corigliano Calabro previo referéndum, pasando a ser denominado Corigliano-Rossano)”.

Danilo Massimino - Rosina bisabuela
Rosina, la madre del abuelo Alfredo. Autor: Danilo Massimino.

Eran 12 hermanos y ella vino a la Argentina desde muy pequeña. Mi abuelo (Vladimiro) era argentino, pero sus padres (Miguel Ángel y Olimpia) eran piamonteses, de las ciudades de Alba y Asti, respectivamente. Miguel era profesor de manejo y tuvo un alumno bastante particular, también experto en manejar otro tipo de medios de transporte: Jorge Newbery”.

¿De qué modo se mantienen vivas la cultura y las tradiciones italianas en tu familia?

“Mi papá se dedica a la carpintería, como mi abuelo, como mi bisabuelo y como mi tatarabuelo. Heredaron un oficio y lo desarrollaron de modo insuperable, habiendo comenzado con su arte prácticamente desde que comenzaron a caminar. En el caso de mi mamá, ha ocurrido algo semejante: desde muy pequeña ha estado alrededor de la cocina o sentada al frente de una máquina de coser Singer que tenía su abuela. También tendría que hablar de mi nonna paterna. Solía traer de visita a amigas y paisanos, era muy sociable. Hacía actividades en dos iglesias cercanas, incluyendo la participación en un coro. Me acuerdo cuando escuchaba a Pavarotti a todo volumen, y de ahí nació mi gusto por la música napolitana e italiana. Era muy apegada a sus raíces y fue ella la que encendió la chispa de mi italianidad”. 

Danilo Massimino - el abuelo y el padre de Danilo
El abuelo y el padre de Danilo en la carpintería. Autor: Danilo Massimino.

“Yo no me acerqué a la cultura italiana, sino que la cultura italiana se acercó a mí”

Danilo Massimino continúa recordando a sus abuelos y las huellas que dejaron en su propia vida. “Les debo a mis abuelos el hecho de inculcarme, desde muy chico, a comer todo tipo de comidas y a valorarlas. La cultura del café y la dieta mediterránea también están presentes. Todo ello ha favorecido a que, consciente o inconscientemente, esté en contacto con Italia y su cultura, con todo lo que sucede allá, hablando con familiares, mirando la RAI, los sitios web italianos, las redes sociales y los medios que se dedican a difundir la cultura italiana en Argentina, aparte de leer libros y mirar películas. Se podría decir que yo no me acerqué a la cultura italiana, sino que la cultura italiana se acercó a mí y yo la tomé”.

Danilo Massimino y la tarantella

La participación de Danilo en el Ballet Folclórico de la Asociación Calabresa fue casi obra del azar. “Una vez hablando con Mariel Pitton Straface (Directora del Ballet), le dije medio en broma: ‘solo me falta bailar tarantella y listo’. Ella, que fue más rápida que yo, me invitó inmediatamente a la clase abierta del sábado siguiente. Al principio arrugué, pero no podía echarme atrás. Además me agarró curiosidad por conocer cómo era la tarantella calabrese”. Finalmente, Danilo se animó a la tarantella, lo tironeaba la sangre calabresa que late en sus venas.

Danilo Massimino es integrante del Ballet Folclórico de la Asociación Calabresa, dirigido por Mariel Pitton Straface.

“Me sentí bien conmigo mismo y me entusiasmó. Encontré un grupo ameno y genuino, con un fuerte apego hacia la cultura italiana, y una profesora comprometida y cordial. Desde que estoy en el Ballet, he sentido una mejoría no solo en lo que respecta al baile en sí, sino también en la manera de encarar el resto de los aspectos de mi vida. Descubrí, casi sin quererlo, que la participación en el Ballet Folclórico de la Asociación Calabresa es una actividad sana para la mente, para el cuerpo y para el alma”. 

Finalmente, ¿Qué les dirías a tus antepasados italianos si pudieras hablar con ellos?

 “Más que decirles algo, me gustaría escucharlos y que me cuenten más de sus historias y de su vida. Soy de preguntar estas cuestiones a mi familia, y ellos desde luego no serían la excepción. En el caso de mis abuelos, les preguntaría si están contentos con haber venido a este país y cómo se han sentido aquí. Imagino la respuesta, así que por consiguiente les diría ‘gracias’, simplemente”.

La memoria y el pasado, aliados del presente

Nuestro pasado es la materia prima con la que forjamos nuestro presente. Está en nosotros querer convivir con él o no. O sea, está en nosotros ignorar nuestro pasado y por ende dejarnos dominar por él, o comprenderlo y que sea nuestro aliado en la vida. En definitiva, nuestro origen es el Hilo de Ariadna, y mientras lo tengamos sujetado va a ser más seguro el tránsito por el laberinto de nuestra existencia”.

Autor de la imagen de portada: Danilo Massimino.

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