El 7 de enero de cada año, Italia celebra la Festa del Tricolore, el Día de la Bandera Italiana, una jornada que conmemora la adopción de la bandera tricolor como símbolo del país. El día se estableció el 31 de diciembre de 1996 a través de la Ley nº 671. ¿Por qué? En esta nota te lo contamos.
La Tricolore: Un símbolo de libertad, fe y amor a la patria
La bandera italiana, con sus tres colores verde, blanco y rojo, es uno de los símbolos más reconocibles del país. El color verde representa la esperanza, el color blanco representa la fe y el color rojo representa el amor a la patria. Estos colores también representan los tres ríos principales de Italia: el Po, el Arno y el Tíber. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando Italia estaba dividida en una serie de pequeños estados. Un 7 de enero de 1797, el Parlamento de la República Cispadana, una república que incluía las ciudades de Reggio Emilia, Módena, Bolonia y Ferrara, adoptó la bandera tricolor como símbolo de la república.
La misma rápidamente se convirtió en un símbolo de la unidad italiana. Durante las guerras de independencia italianas del siglo XIX, la misma fue utilizada por los patriotas que luchaban por la unificación del país. En 1861, Italia se unificó bajo el Reino de Italia, y la bandera tricolore se convirtió en la bandera oficial del reino. Finalmente, en 1947 y tras el nacimiento de la República de Italia, la Asamblea Constituyente aprobó la tricolor “con bandas verticales de igual tamaño” como bandera del país y la incluyó en el artículo 12 de la Constitución.
¿Cuándo nace la Festa del Tricolore?
Si bien la adopción de la tricolore como bandera oficial del país fue en 1861, la Festa del Tricolore nació muchos años después, más precisamente en 1996. El 31 de diciembre de ese año, a través de la mencionada Ley nº 671 se instituyó esta jornada que, si bien tiene carácter de celebración, no representa una fiesta pública. Esto, sin embargo, no impide que haya celebraciones en las calles y algunas plazas de las ciudades más importantes del país, especialmente en Roma, en Reggio Emilia y en las regiones del norte.
Desfiles y un tributo a la identidad italiana
La celebración de la Festa del Tricolore es una experiencia que impregna las calles con la pasión y la vibración característica de la cultura italiana. Roma, por ejemplo se sumerge en una cascada de verde, blanco y rojo. Desfiles coloridos serpentean por las calles adoquinadas, mientras la gente ondea pequeñas réplicas de la bandera con entusiasmo.
En el Palazzo del Quirinale, en la capital del país, el cambio de Guardia de Honor se realiza de forma solemne con el despliegue y desfile del Reggimento corazzieri (la guardia de honor del presidente de la República italiana) en uniforme de gala y la Fanfarria del IV Regimiento de Carabinieri a Caballo.
En Reggio Emilia, en la plaza Prampolini, se celebra el día con la visita del Presidente de la República (o el presidente de una de las cámaras), que asiste a la ceremonia de izado de la bandera al son de las notas de Il Canto degli Italiani de Goffredo Mameli y Michele Novaro y rinde honores militares a una reproducción de la bandera de la República Cispadana. Inmediatamente después, un soldado de la brigada de paracaidistas “Folgore”, portando en sus manos una bandera tricolor, se desliza por la plaza Prampolini. A la celebración, oficiada por las más altas autoridades del Estado, le siguen diversas iniciativas culturales en las que participan también las escuelas de Reggio Emilia.
El orgullo italiano en su máxima expresión
Una parte central de las celebraciones es la ceremonia de izamiento de la bandera. Desde el amanecer, los italianos se congregan en plazas y edificios emblemáticos para presenciar este emotivo acto. El himno nacional resuena en el aire mientras la bandera sube lentamente, ondeando con gracia ante una audiencia silenciosa pero con corazones llenos de orgullo.
Las escuelas juegan un papel crucial en la transmisión de la importancia de este día a las generaciones más jóvenes. Los estudiantes participan en actividades relacionadas con la historia de la bandera y sus simbolismos, fomentando un sentido de continuidad y conexión con la identidad nacional.


