Hace justo un año, en la madrugada del 21 de abril de 2025, llegaba una noticia que silenció al mundo. En medio del aniversario de la fundación de Roma y luego de haber celebrado la Pascua, fallecía el papa Francisco, nuestro entrañable Jorge Mario Bergoglio. El planeta había quedado en vilo. Con 88 años de edad, 43 años de sacerdocio y 12 años de pontificado, el Papa Francisco dejó una huella imborrable. Con su palabra sencilla, su lenguaje claro y popular, con una mirada atenta hacia los más necesitados logró acercar y unir a diversas comunidades. En esta nota, recordamos su legado y te contamos cómo se prepara Argentina para recordarlo.
Papa Francisco, de Argentina para el mundo
Proveniente de una familia con orígenes italianos, específicamente piemonteses, había nacido allá por el año 1936, precisamente el 17 de diciembre. Con tan solo 21 años, el joven Jorge Mario comenzó sus estudios en el seminario de la Compañía de Jesús. Doce años después, en diciembre de 1969, egresaba como sacerdote. Es imposible resumir en un par de párrafos toda su vida. Ya desde sus primeros pasos en el sacerdocio, Jorge Mario iba trazando su camino futuro. Dejaba pistas, huellas silenciosas que repetiría siendo primero Cardenal, Arzobispo y luego, Papa. El poder no lo corrompió. No tuvo miedo, trabajó silenciosamente. Tanto mientras vivió en Roma como cuando era un simple sacerdote en Buenos Aires, mantuvo su opción por los pobres, por los más débiles de la sociedad, por los marginados.
Cada pascua, sea en la ciudad eterna o en su país natal, el padre Jorge visitaba las cárceles y les lavaba los pies a los presos. Un gesto simple. Se ponía al servicio de los otros. “Nadie se salva solo”, otra de sus frases que, nacida en pandemia, nos serviría también más adelante para reafirmar que el camino es conjunto. La sencillez, la preocupación por los jóvenes y por los ancianos, y también las fuertes homilías cargadas de denuncias frente a las injusticias sociales fueron su sello indiscutible.
Una iglesia para todos, con música electrónica
Si bien el aniversario por el fallecimiento de Francisco es el 21 de abril, en Buenos Aires comenzaron los homenajes unos días antes. El sábado 18, el cura DJ Guilherme Peixoto llenó la Plaza de Mayo (y sus alrededores) con su recital en recuerdo al papa Francisco. El sacerdote portugués, ya conocido en el mundo por combinar música electrónica y fe en distintos eventos religiosos, rompió todas las estructuras y su convocatoria fue masiva. Grandes, chicos, jóvenes, sacerdotes, creyentes y laicos fueron los grandes testigos de esta noche única. El querido Jorge Bergoglio se hizo, una vez más, presente en esa plaza tan significativa para todos los argentinos. Esa plaza que, hace tan solo 13 años atrás, fue partícipe de la alegría y del festejo cuando oíamos unas simples palabras: “habemus papam”. Había llegado Jorge Bergoglio a Roma, nacía Francisco, el papa del fin del mundo.
¿Cómo se recuerda al papa Francisco? Eventos, misas y homenajes
A un año del fallecimiento del papa Francisco, los eventos oficiales de la Iglesia Católica comienzan, como no podía ser de otra manera, en la Basílica Nuestra Señora de Luján a las 17 hs. La ceremonia, presidida por Monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, tiene el objetivo de “hacer memoria agradecida del papa Francisco y renovar el compromiso misionero que marcó su pontificado”. Los homenajes continúan a las 18hs, hora en que parte una caravana de antorchas desde la Catedral Metropolitana hasta Plaza Constitución. Dicha movilización está impulsada por la organización Argentina Humana.
“Francisco, el papa del Fin del Mundo” en San José de Flores
Si hablamos de Jorge Bergoglio no podemos dejar de mencionar aquella parroquia tan especial para su sacerdocio, su vida espiritual y su historia personal: San José de Flores. Casi como una metonimia perfecta, la parte por el todo. A las 17hs, se inaugurará un mural realizado por la artista Nora Iniesta. ¿Dónde se encuentra? Nada más y nada menos que en la estación de subte San José de Flores (de la línea A), transporte muy utilizado por el entonces sacerdote durante toda su vida en Buenos Aires.
Luego, tan solo una hora más tarde, a las 18 hs, con entrada libre y gratuita, se presentará el musical “Francisco, el papa del Fin del Mundo”. El concierto se propone “recordarlo como fue: cercano, humano, eterno”. La cámara sigue a un joven Bergoglio, desde su infancia en Flores hasta su llegada al Vaticano. De este modo, tal como se expresa en las redes sociales, el musical “recorre el camino de un hombre sencillo, nacido en Buenos Aires, que eligió escuchar, caminar junto a otros y transformar desde la humildad”. Al finalizar, a las 20 hs, el monseñor Jorge García Cuerva oficiará la misa en memoria y homenaje al querido Papa.
Los homenajes continúan
A un año de la partida de Jorge Bergoglio, la CGT también suma su propuesta: una jornada conmemorativa para recordar su legado y su figura. La actividad se llevará a cabo durante la tarde del 21 de abril, de 15 a 18, en la sede de Azopardo 802. La iniciativa incluye la colocación de una cerámica conmemorativa y la apertura de una muestra integrada por ilustraciones de artistas nacionales, “Francisco como bandera”. Sin embargo, no todas las actividades se realizarán el mismo 21 de abril, los homenajes continúan durante la semana.
De esta forma, el jueves 23 a las 19 hs habrá un concierto de música sacra en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Se interpretará el Réquiem de Verdi, bajo la dirección del maestro Pablo Quinteros. Asimismo, el domingo 26 de abril es la Jornada del Buen Pastor. Por lo tanto, el Episcopado Argentino convocó a todas las diócesis del país a “celebrar con memoria agradecida la vida del papa Francisco”. Finalmente, la agenda de actividades concluye el lunes 27 de abril, a las 17, en el auditorio San Agustín de la UCA. Bajo el nombre de “Francisco para siempre”, la jornada contará con la presencia del Coro Padre Carlos Mugica del barrio Carlos Mugica (villa 31) y del Monseñor Jorge García Cuerva, quien dará un mensaje final.
Más allá de los actos y homenajes, Francisco siempre está presente
Se sabe que Jorge M. Bergoglio mientras cumplía su cargo en Argentina, caminaba mucho por Buenos Aires. Hablaba con la gente, se detenía a contemplar la vida de la ciudad, viajaba en transporte público. Era cercano. Y podemos decir, sin ninguna duda, que sigue siendo cercano. A un año de su fallecimiento, Francisco es mucho más que un recuerdo, es mucho más que los actos y jornadas que se realizan en su honor. Está presente en la mirada del otro, en la compasión que se siente frente al sufrimiento ajeno. Y está vivo cada vez que nos vibra el corazón al escuchar alguna de sus frases. Recordarlo hoy no solo significa participar de alguna de estas iniciativas, sino asumir el desafío de continuar con su legado.


