Los Sorrentinos: una historia familiar entre pasta y migración

“(…) las sobremesas en la trattoria se alargaban, como si cada comida fuera una vida y nadie quisiera despedirse de ella” (Higa, 2018, p. 34).

Tras la declaración de la Cocina Italiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, revisamos una pieza literaria que pone en valor una de sus pastas más emblemáticas: los sorrentinos, a través de la historia de una familia emigrada a Mar del Plata.

La cocina italiana como patrimonio vivo

En diciembre del pasado año, la cultura italiana recibió un reconocimiento de alcance mundial al ser declarada su cocina Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, organismo cuyo objetivo es salvaguardar la diversidad cultural y poner en valor aquellas prácticas que constituyen un patrimonio vivo de los pueblos.

Memoria intergeneracional e identidad colectiva

La cocina, como expresión cultural, entrelaza ingredientes, aromas y formas de crear comunidad. En el caso de Italia, estos elementos están profundamente vinculados a la vida familiar y al encuentro alrededor de la mesa y la sobremesa, articulados en una secuencia casi ritual que va del antipasto al café. Aceite de oliva, tomate, quesos, albahaca, ajo, y aceitunas conforman parte de un repertorio mediterráneo que no sólo define sabores, sino también modos de estar juntos.

© Fondazione Casa Artusiì, 2009

Entonces, el acto de cocinar se inscribe así en la memoria afectiva y en la transmisión de saberes entre generaciones. La mesa se vuelve un espacio de reunión y de relato, donde la cocina deja de ser sólo alimento para transformarse en lenguaje, herencia y celebración compartida.

Genealogía de una pasta ítalo-argentina

La gastronomía italiana ha sido retratada en diversas piezas y lenguajes artísticos, donde la mesa, los rituales culinarios y la vida doméstica funcionan como escenarios privilegiados para narrar historias de familia, migración y trabajo.

Portada Los Sorrentinos de Virginia Higa - 2018 - Editorial Sigilo
Portada Los Sorrentinos de Virginia Higa – 2018 – Editorial Sigilo

Los sorrentinos (2018), novela breve de Virginia Higa, narra la vida de una familia de origen italiano y sus tradiciones, deteniéndose en los rituales de la mesa: la preparación de la pasta, la forma de cortarla, los gestos heredados y las conversaciones que se transmiten entre generaciones. Entonces la comida aparece así como un archivo vivo de la memoria y la identidad familiar.

La novela, de tono íntimo y coral, reconstruye la historia de una familia de origen italiano instalada en Mar del Plata. La trama se organiza en torno a la trattoria familiar, ubicada en el barrio de La Perla, y tiene como figura central a Chiche Vespolini, alrededor de quien se entrelazan recuerdos, afectos y tensiones. Más que un relato lineal, el libro compone una constelación de escenas domésticas y gastronómicas donde la cocina y la mesa funcionan como núcleo de pertenencia.

Sorrentinos en su instante previo al hervor.
Sorrentinos en su instante previo al hervor.

En un juego lingüístico, la escritora introduce en la novela términos dialectales, palabras de cocoliche y lunfardo, además de diversos neologismos autorales (como catrosho y mishiadura), enriqueciendo el relato con una mezcla de registros que da cuenta de la identidad híbrida y de la experiencia migrante, aportando sutilezas a la trama. Con humor, describe a los personajes y sus anécdotas, dotando al conjunto de una calidez que equilibra la memoria y la emoción.

Cocina y migración

En la novela, la gastronomía opera como un anclaje simbólico en el exilio: la trattoria y sus rituales acortan la distancia entre Mar del Plata y Sorrento, y la cocina se vuelve una forma de recordar y de hacer presente la tierra lejana. En este sentido, los sorrentinos, pasta rellena generalmente de muzzarella y jamón, rinden homenaje a la ciudad costera de Sorrento, en el suroeste de Italia, situada en la región de Campania, sobre los acantilados del Golfo de Nápoles, desde donde partieron tantas historias de migración que, como en la novela, encontraron en la mesa un modo de permanecer.

Costa de Sorrento
Costa de Sorrento – Crédito: Shutterstock

En cuanto a Mar del Plata, el libro señala rincones emblemáticos de la “ciudad feliz”, incluso menciona la rivalidad en torno al restaurante Montecarlini, probablemente en alusión al actual Montecatini.

Mapa Sorrento, Nápoles. Crédito: Google Maps


Virginia Higa, entre lenguas y territorios

Si bien la narración está construida en tercera persona, la autora introduce en la historia elementos de su propia genealogía, estableciendo un juego entre ficción y autobiografía. De ascendencia italiana por línea materna y japonesa por la paterna, nacida en Bahía Blanca, licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires, Virginia Higa actualmente reside en Estocolmo, Suecia. Desde allí escribe también atravesada por su propia experiencia migrante del siglo XXI, tema que aborda en su libro El hechizo del verano (2023).

Retrato de Virginia Higa - Escritora argentina, autora de Los Sorrentinos
Virginia Higa – Autora de Los Sorrentinos – Créditos foto: Editorial Sigilo.

Gris de Ausencia 

En diálogo con Los sorrentinos, la obra teatral Gris de ausencia (1981) de Roberto “Tito” Cossa propone un contrapunto: una familia ítalo-argentina regresa a Roma y abre un restaurante llamado La Argentina. Allí, la cocina ya no asegura pertenencia sino que evidencia el desarraigo. En ambas obras, la gastronomía funciona como archivo de la memoria migrante: refugio afectivo, pero también escenario de tensiones, donde se amasa la historia y se ponen en juego las múltiples formas de pertenecer.

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