Ángel Di Biase: una vida dedicada al servicio de los demás

Ángel Di Biase nació el 21 de marzo de 1924. De raíces italianas, específicamente de Cosenza (Calabria). Y además, pertenecía a una de las familias más ricas e influyentes de Avellaneda (Buenos Aires), fundadores del Club Atlético Independiente y del Colegio de Martilleros de Lomas de Zamora. Hace poco, lamentamos su partida, el pasado 2 de enero. Sí, hubiera cumplido 100 años el próximo marzo. Un centenario de vida. Hoy, Cristian y Alejandro Tosi (sus nietos) nos cuentan su historia y, a través de estas simples páginas, le rinden homenaje. 

¿Quiénes son Alejandro y Cristian Tosi?

Cristian y Alejandro Tosi viven las enseñanzas que les dejó Ángel Di Biase. “El abuelito” lo llaman.  Al pedirles que se presenten, rápidamente hablan de sus orígenes, de su familia italiana. Un dicho dice algo así como “somos el resultado de los libros que leemos, de los viajes que hacemos…”. Y nosotros, hijos y descendientes de inmigrantes, podemos decir que somos gracias a nuestras raíces. La madre de Alejandro y Cristian, Nicoletta Attolino, es italiana de un paese llamado Tricarico, ubicado en la provincia de Matera. Por otro lado, su padre Horacio Tosi tenía ascendencia siciliana, veronesa y gallega. Más allá de llevarlo en la sangre, ambos participan activamente en la colectividad italiana. Alejandro es ingeniero en reservorios YPF y Presidente de la Federación de Asociaciones de la Basilicata en Argentina (FABA). Cristian, por su parte, es Técnico Superior en Seguridad e Higiene (Municipalidad de Avellaneda) y Presidente de la Sociedad Tricaricese Argentina. 

Desde Italia hacia la Argentina

Allá por 1880, nació Luigi Tosi en Soave, Verona (Italia).  “Tuvo a nuestro abuelo José Argentino Tosi y éste, a su vez, a nuestro padre Horacio Osvaldo Tosi”, comienzan a contar Cristian y Alejandro, haciendo memoria sobre el árbol genealógico y reconstruyendo el rompecabezas familiar. “La fecha de arribo del bisabuelo Luigi es incierta sólo tenemos una constancia consular de 1936. El abuelo biológico, José Argentino, (asentado en Gerli) falleció de tétanos cuando nuestro padre tenía 9 años”. La familia era numerosa, por lo tanto los hermanos Tosi comenzaron a trabajar desde temprana edad. Horacio inició con el carro a caballo, repartiendo leche por el barrio. “A los 12 años, nuestro padre pagó la instalación de gas natural de su casa y decidió librarse a su suerte, a los 16 años. Tenía varios trabajos, en una pizzería y como canillita”.

Ángel Di Biase entra en la familia Tosi

Mientras el joven Horacio Tosi buscaba un lugar para vivir, consiguió alquilar una habitación en la casa de una pareja mayor: Ángel Di Biase y Nélida Vicente. “Ellos, más allá de alquilarle la habitación, deciden -por el ímpetu y la historia de mi papá- ayudarlo. De esta forma, crean una nueva familia desde el amor, el cuidado y la solidaridad”. Por eso, Alejandro y Cristian lo llaman ‘abuelito’, porque verdaderamente fue un padre para Horacio y un abuelo para la familia. “El abuelo Ángel era muy apegado a su madre. Fue rechazado por su padre y hermano por su condición de ‘desviado’ homosexual (para la Argentina de la época), por lo que ambos se encargaron de que no le quedara nada de la herencia material”. La marginalidad dentro de la propia familia de Ángel lo marcó para siempre pero también lo transformó. Aprendió a ser resiliente y “practicó  una forma de vida que le dejaría disfrutar un centenario de años a sus seres queridos”. Finalmente, casi con 40 años terminó casándose por ‘poder’ con Nélida Vicente. En el seno de esa nueva familia, “llegó un día nuestro padre en búsqueda de una habitación. Para nosotros, allí la historia comenzó”.

La resiliencia como forma de vida

“Así como quien no tiene un ‘mango’ pero sí, el apellido, los contactos y la forma de ser, Ángel pudo encantar y enamorar a muchos ayudando a los demás. Ingresó en el Municipio de Avellaneda y desempeñó el rol de asistente social. Llegó a ser el secretario de dicho departamento”, recuerdan Cristian y Alejandro como si lo hubieran vivido. A través de la voz de ellos, se escucha el eco de las palabras de Ángel que cuenta la anécdota una y otra vez a sus nietos. “Luego desembarcó en el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y trabajó al lado del gobernador Alejandro Armendariz, íntimo amigo del Dr. Carlos Yerigui, Dr. Enrique ‘Coti’ Nosiglia, del Dr. Raul Matera, Graciela Fernandez Meijide, Manolo Quindimil, Herminio Iglesias entre otras grandes personalidades a nivel político y artístico”.

ángel di biase - cristian y alejandro
Alejandro y Cristian Tosi junto a su abuelo Ángel Di Biase. Autor: Alejandro Tosi.

Por sus actos y su particular forma de ser, Ángel Di Biase fue conocido en los municipios vecinos de Berazategui, Quilmes, Avellaneda y Lanús. También en los colegios, clubes, iglesias, instituciones y por personas de todos los estratos. “Podía ser el emisario de cartas a intendentes, militares como al presidente y médicos de renombres. Además, podía sentarse a hablar con empresarios, con comerciantes de telas, porcelana, pintura, sobre cultura, espectáculos y con actores; así como también estar tomando mate arriba de un carrito botellero”.

¿Quién fue Ángel Di Biase para Cristian y Alejandro?

Al nombrarlo, rápidamente los ojos se les llenaron de nostalgia. “Aquellos que nos aman jamás nos dejan”, dice cierto personaje en una saga fantástica juvenil. Y no podría haber encontrado una frase mejor para resumir este momento. La sola mención del nombre hace presente a la persona que lo llevó durante casi 100 años. La palabra es símbolo, es invocación. Con emoción en la voz y en el corazón, los nietos lo recuerdan. “Para nosotros, Ángel Di Biase fue nuestro ángel de la guarda y para él fuimos sus ‘bichitos de luz’. Fue padre de todos, abuelo malcriador de caprichos, fomentador de sueños y dador de todo. Fue quien abrazó a nuestro padre y le dio la contención, el amor y el cariño que necesitaba, lo potenció, lo mimó y acompañó inclusive hasta su partida en 2019”.

“Regalame momentos”

Como si hubiéramos abierto el arcón de la memoria, los recuerdos sobre Ángel Di Biase y las palabras que lo describen siguen saliendo de la boca y del alma de sus nietos.  “Vidente de vocación, memoria de elefante. Siempre que hablaba te introducía una anécdota, un chiste, un remate, una pisada de palito simpática con la que no podías evitar sonreír. Se acordaba de las fechas de todo y de todos. Buscaba el detalle, el hacer sentir confortable al resto, la excelencia, el drama y la alegría. Imposible no encontrarlo y llevarte una anécdota y una sonrisa. Siempre que le regalaban algo material, desaparecía. Así de especial era el regalo. Para él, lo mejor era volverlo a regalar”. 

ángel di biase - familia tosi.
Ángel Di Biase junto a la familia. Autor: Alejandro Tosi.

“Fue un ser único, irrepetible y, principalmente, maestro de que ‘el no, no existe’. Recuerdo que una vez le preguntamos qué quería que le regalemos. Simplemente, él respondió una de las frases más poderosas que nos dejó: ‘regalame momentos’. Comunicador serial, un personaje con todas las letras. Amante del rojo de Avellaneda, la ópera, el tango y las películas de Nini Marshall. Siempre estaba entregando donaciones, fomentando la solidaridad y cumpliéndoles el sueño a los demás. Loco lindo de la vida, chispa alegre, atolodrada y loca”.

Si pudieran volver a hablar con Ángel Di Biase y Horacio Tosi, ¿Qué les dirían?

Nuevamente la emoción se agolpa y traba las palabras que afloran de sus bocas. Se miran. Cristian y Alejandro quieren responder juntos. El sentimiento los invade. “Sin duda, daríamos lo que fuera por volver a abrazarlos y, principalmente, darles las gracias por el amor, por las lecciones, por el aprendizaje y los recuerdos. La memoria es nuestro medio para volver a conectarnos con su esencia, para tenerlos cerca de nuevo. Les agradecemos por bancarnos en nuestros estudios, darnos refugio, un porvenir, por ayudarnos a cumplir nuestros sueños sea cual fuera. Gracias por enseñarnos el valor de estar al servicio, de las relaciones, por la humildad, el liderazgo, darnos el ejemplo y sobretodo gracias por enseñarnos a sonreír. Les diríamos que descansen. Que disfruten de estar recorriendo el mundo sin dolor y que ya nos volveremos a encontrar, una y otra vez, en la posteridad”.

Con respecto a todo lo que están reviviendo ¿Qué les aconsejarían a las jóvenes?

La enseñanza que dejó Ángel Di Biase con su vida y con sus actos es que “discriminar es un acto de arrogancia, cuando se apunta con el dedo hay muchos otros dedos más apuntándonos. Lo contrario al amor no es el odio (que es sinónimo de falta de amor), es la indiferencia. Ésta es la que nos aleja como humanos sintientes. Además, les diríamos que no importa quiénes hayan sido sus padres, más vale el amor de quienes son sus cuidadores, sus ángeles”. 

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Ángel Di Biase votando junto a su nieto Alejandro en las últimas elecciones presidenciales, con 99 años. Autor: Alejandro Tosi.

“A los jóvenes les diríamos que no duden en dejarse querer, en brindar ese espacio de confianza, de vulnerabilidad que refuerza y potencia el vínculo desde el amor sano y verdadero. Asimismo, a quienes tienen el deseo de brindar amor a otros, les diríamos que cuiden, velen en seguridad y cariño. No importa la edad, el género, la etnia o la religión, el idioma es uno solo y es el del amor. Dense la oportunidad de abrazar, de querer a otros para ver lo lindo que se siente y lo transformador que es. No es necesario tener la misma sangre cuando lo que se imprime, en realidad, es el fuego del amor que da fuerza y ritmo al corazón“.

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